Pues ya he regresado de los 3 días de viaje por Kyoto, salimos el día 16 a las 11 de la noche desde la estación de autobuses de Shinjuku (que ya se decirlo en japonés, (basu no eki :P, poco a poco), hasta las 7 de la mañana en autobús… terrible jijiji, acabamos con la espalda molida, pero mereció la pena.
En la estación de trenes parece que rinden culto a Astroboy, tal vez su creador Osamu Tezuka sea de por aquí, estaba todo lleno de alusiones a los personajes.


Si os fijáis hay una especie de leones, son de “Kimba, el león blanco” creo que esos personajes fueron los que copiaron los de disney para hacer el rey leon..
Al llegar nos esperaba el último día de la fiesta tradicional de Kyoto, el Gion Matsuri, que parece ser una especie de desfile para pedir a los dioses buenas cosechas, lluvias, etc… me recordó muchísimo, pero muchísimo a los moros y cristianos de alicante :P, porque también la gente tenía sus sillas, sus guías de las “comparas” que iban a pasar, saludaban jiji… eso si, muuuy lento, y muuuy tradicional japonés pero… curioso.

De esta especie de carruaje tirado por personas, salía un sonido tradicional del desfile hecho con campanas y palos. Las campanas colgaban desde lo alto, y las personas de dentro movían unas cuerdas para que sonara. Otra curiosidad es que estos carros están montados con cuerdas, no hay piezas duras, en teoría, todo son piezas juntadas con cuerdas lo cual a mi a veces me daba sensación de inestabilidad, y a veces se oían ruidos raros y los que empujaban ponían cara de preocupación
, este carruaje es el mas famoso de la fiesta pero también había minicarros como estos…

Después de ver un poco del desfile a dormir, que teníamos que descansar del autobús.
Para movernos por Kyoto nos sacamos el bono diario de autobús turístico, son 500 yens por día y puedes montar todas las veces que quieras siempre que vayas por unas líneas azules que dan vueltas a la ciudad, casi para ir a cualquier sitio valen. Ayer cuando estábamos cansados nos dimos una vuelta entera a kyoto en autobús que tiene aire acondicionado!
El tiempo en Kyoto ha sido muy muy caluroso y húmedo, a medio día era complicado caminar.
Para visitar en Kyoto sobre todo hay templos, muchísimos templos, templos gigantes, templos pequeños, templos con bosques, templos en medio de rascacielos, templos de varias plantas, templos de oro, templos con patios increíbles, jijiji, y un castillo, el del antiguo emperador de Japón en la época Edo.

Yo recomiendo para empezar antes de ver templos, ver la estación de metro, tren y autobuses de Kyoto… es… increíble. Yo he visto pocos edificios públicos parecidos en mi vida, es inmensa, varias plantas subterráneas, con centro comercial, un hotel, y lo mas chulo de todo, las zonas para disfrutar simplemente de la arquitectura… hay unas escaleras mecánicas que empiezan a subir y a subir, y llega un momento donde hay miles de escaleras que suben hacia arriba, hasta llegar a lo mas alto del edificio, donde hay un mirador y un pequeño jardín, y luego te puedes perder por un laberinto de tiendas, y pasadizos en las alturas y bajo tierra
es muy digno de visitar.


El segundo día visitamos el templo Kinkakuji, que es un templo de oro, hay que pagar creo que 500 yens para entrar a verlo, y para pasear por su bosquecillo privado, muy chulo.

También visitamos el templo Fushimi Inari, que me encantó! Como fan de estudios Ghibli que soy me sentí en este templo como dentro de el viaje de chihiro, totalmente… estaba la zona donde los padres se ponen a comer como “cerdos”, la zona de bosques con estatuas ocultas, pasillos de totems que no dejaban ver la luz del sol…




Aquí es donde en la película el viaje de chihiro los padres empiezan a comer a las puertas del templo

Y estos parecen los papeles que siguen al dragón cuando vuela hacia los baños.

Ahh, aprovechamos que vimos una peluquería para cortarme el pelo y hacernos todos tatuajes de gena jiji, el corte de pelo me costó… 4700 yens!!!! Totemo takai!!! (totemo takai significa, muy caro, es la frase habitual que debéis aprender :p)

Y el último día acabamos visitando casi por casualidad el templo Heian, que estaba cerca de nuestro hostel, con una monumental entrada, un gran totem, los llamo totem porque no se como se llama en japones a esa especie de puerta gigante que hay en algunos templos.

Es por ahora la puerta más bestial que he visto en Japón para entrar a un templo…

Y el castillo del emperador de la época Edo, antes de que el gobierno se trasladara a Tokyo.

Es curioso dentro de este edificio el suelo hacia ruido como de pájaros cuando lo pisas, dicen que era una medida de seguridad ante intrusos
curioso, jiji, nos encontramos con un guía español y un grupito de mexicanos y nos fueron explicando todo… dentro no se puede hacer fotos, hay pinturas de hace cientos de años hechas con oro, pero no me impresionaron mucho.



Una cosa curiosa del hostel donde dormíamos es que desde las 9 a las 3 y media no podía haber nadie en el hostel, no me gustó mucho la idea pero al menos era un lugar muy muy limpio en todos los aspectos y tenía un baño de agua templada