
El primer día que llegué, perdido en medio de algun sitio de Tokyo, alguien debió verme con cara de perdido, se llamaba Naonobu. En seguida me ayudó a llegar a mi guest house y en agradecimiento le invité a cenar ese día, cena que no me dejó pagar, a medias me decia en italiano. Fuimos a comer sushi! que bueno me supo, naonobu me explico como pudo todo lo que iba comiendo y me supo todo buenisimo.
Quedamos en que nos llamariamos otro día, y asi fué. Esta vez vino con su esposa y me llevaron al museo Edo, donde aprendí un poco de la cultura japonesa tradicional, y de su historia.

Después, me llevaron ver cosas de tokyo, como el rainbow haasi, o un centro comercial solo para japoneses, lejos del centro.
Otro día nos fuimos el y yo a comprarme ropa especial para caminar, y me llevo a una zona supercuriosa de tokyo donde hay como mercadillos de comida y ropa donde me hicieron unos precios geniales.


Y después una señora cena en un sitio para japoneses de pinchos donde probé entre otras cosas el caballo crudo, anguilas, y un buen sake!


Y hoy para despedirse antes de irse de vacaciones a pasado por mi casa y me ha regalado dos cosas, un dosier con informción so re la isla a la que ellos van y donde a lo mejor iba yo, y un pequeño manual de japones-ingles para sobrevivir en Japón.
Si la hospitalidad es una cualidad de los japoneses o no, no lo se pero Naonobu se ha comportado con migo como pocas personas lo han hecho en mis viajes por eso esta noche le dedico este post, pasalo bien en Hokkaido! cuidate!